Redacción N360.
Ante la acusación estadounidense por presunta alianza con el Cártel de Sinaloa y la facción de Los Chapitos -por protección a operaciones ilícitas y recepción de sobornos- el gobernador Rubén Rocha Moya descartó pedir licencia al cargo.
Afirmó estar «limpio y sin nada que temer«, calificó las imputaciones de infundadas y las calificó como un ataque contra su persona y la Cuarta Transformación.
Asimismo, indicó que los otros nueve funcionarios señalados deberán responder por su propia situación.
