Redacción N360.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal al cargo este primero de mayo ante el Congreso estatal.
Su decisión se produce después de que el 29 de abril el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusara, junto con otros nueve funcionarios, de presunta asociación con el Cártel de Sinaloa y tráfico de drogas -especialmente con la facción «Los Chapitos«- a cambio de sobornos.
El mandatario estatal negó las imputaciones y afirmó que su separación busca «no entorpecer las investigaciones» y facilitar la labor de las autoridades mexicanas.
Horas después, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también presentó su solicitud de licencia, aprobada en sesión extraordinaria de cabildo.
También incluido en la acusación estadounidense, el edil sostuvo que actuó siempre conforme a la ley. Ana Miriam Ramos asumió como presidenta municipal interina.
La Fiscalía General de la República inició indagatorias para esclarecer los hechos.
