Redacción N360.
Irán detuvo nuevamente el paso de petroleros en el Estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques de Israel contra Hezbolá en Líbano.
La Armada advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar sin autorización será atacada y destruida.
La medida cancela el restablecimiento parcial que había iniciado tras una tregua mediada por Pakistán.
Actualmente, más de 400 buques permanecen varados en la zona, una vía clave para el comercio energético mundial.
